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Estrategia de FormaciĆ³n

Premisa de la Metodología de Formación a emplear


Los maestros enseñan como fueron enseñados y no como se les dijo que enseñaran


Se espera que la formación docente a impartir logre que el docente:

  • Asuma el rol de liderazgo propiciador del cambio.
  • NO se desea un “profesor de computación”.

Estrategias de formación


Incorporar la informática como un recurso al servicio de la formación de los estudiantes de los centros de Fe y Alegría es un reto que requiere de una gran cantidad de medios, pero el recurso más importante no son las computadoras y las redes, sino los equipos humanos que enfrentarán el desafío de hacer de la informática una herramienta que contribuya al desarrollo de los alumnos de nuestras escuelas. No se habla aquí de formar exclusivamente a los docentes, sino a todo el equipo involucrado. Es necesario involucrar a todos los actores relevantes para que la estructura organizacional de Fe y Alegría se apropie del proyecto y lo apoye. Se deberá considerar la formación, siempre desde la especificidad de sus funciones, de los siguientes roles: Directores Nacionales, Directores Zonales, Coordinadores Pedagógicos, Equipo Promotor, Directores de Escuelas, Coordinador Pedagógico de Escuela, Tutores de Escuela y Maestros.


De acuerdo a la estructura de gestión en red del proyecto, se opta por una estrategia en la que cada País/Zona diseñe su propio plan de formación sobre la base de unas opciones generales ofrecidas por la Coordinación de la Federación. Esto lo harán de acuerdo a las metas definidas dentro de su proyecto de País/Zona, de las características específicas del equipo dedicado a su desarrollo y del contexto particular. Pero todos estos planteamientos deben tener un elemento común que los integre y los haga coherentes, por lo que se ha considerado que compartan lineamientos generales que les permitan una base común sobre la cual desarrollar el diálogo y el apoyo entre toda la red de países, zonas y escuelas.


Esta estrategia de formación descansa en esa red. Esta estructura tiene como implicación fundamental que todos los participantes serán “recursos” de formación del resto de las personas involucradas en el proyecto. De esta manera, desaparece la tradicional imagen de que existe un grupo de personas que saben y otros que tienen que aprender. Aquí se reconoce que habrá personas y grupos que, en determinados momentos y según las circunstancias, asuman un rol más activo por sus competencias específicas. Por ejemplo, al realizar la formación inicial el equipo de la Coordinación de la Federación asumirá un papel más activo y actuará como equipo facilitador, pero inmediatamente pasaremos a una segunda fase en la que esta propuesta deberá ser llevada a la práctica y aplicada a las distintas realidades de los centros de Fe y Alegría, aquí serán los equipos de cada País/Zona los que deberán asumir el rol protagónico y de liderazgo dentro del proceso de formación.


Por estas razones, la formación está estructurada en módulos cuya oferta constituirá un todo coherente en función de la “Propuesta Pedagógica de Integración de las TIC a la Educación Escolar de Fe y Alegría”, que brinda esos lineamientos generales mencionados antes.


Con la intención de garantizar una base común que permita el desarrollo coordinado y la colaboración a largo plazo entre Países/Zonas, algunos de estos módulos se definirán como módulos obligatorios, en tanto que se contará también con una oferta de módulos optativos con los que las personas y los equipos podrán configurar su propia formación, adaptándola así a las características y las necesidades específicas de cada País/Zona.


La formación inicial será realizada directamente por la Coordinación de la Federación a los equipos involucrados en los Países/Zonas seleccionados por las Direcciones Nacionales que decidan participar del Programa de Informática Educativa. Posteriormente cada País/Zona seleccionará las opciones para continuar y profundizar su formación a partir de las ofertas de formación que podrán provenir de la Coordinación de la Federación, otros Países/Zonas involucrados, o desarrolladas por ellos mismos para cubrir sus necesidades específicas. Estas experiencias también pasarían a estar disponibles para el resto de la red de colaboración [1].


En cada País/Zona se conformará un equipo (Equipo Promotor), que tras participar de los talleres de formación iniciales, será el responsable del desarrollo de esta iniciativa, de la formación de los docentes y del seguimiento y asesoría del proyecto en las escuelas. Ese equipo estará conformado por el Responsable de Aula Telemática, que se convierte ahora en Promotor de Informática Educativa, acompañado por el Coordinador Pedagógico de la Zona donde está ubicada el Aula Telemática, para el caso de los países que tengan estructura de zonas, departamentos o regiones, o el Coordinador Pedagógico que tiene a su cargo ese centro, para el caso de los países que sólo tienen Oficina Nacional. Dado que se espera que el Equipo Promotor abarque las competencias necesarias tanto en el área pedagógica como en el área técnica, el perfil de estas personas debe garantizar profundidad pedagógica en el equipo. A estas dos personas, cuando menos a efectos de formación, se unirá un docente de educación básica primaria [2], que tendrá la responsabilidad directa de llevar a cabo las actividades con los niños. De esta manera se trata de garantizar la vinculación de la formación con los niveles de ejecución en las escuelas. Este equipo promotor asume la responsabilidad de presentar el plan de formación de su País/Zona y de llevarlo a cabo.


Con posterioridad a la fase inicial de formación, se espera que los Países/Zonas que participaron en esta primera etapa, además de promover la integración de las TIC en sus centros, apadrinen y asuman el liderazgo del proceso de formación de otros Países/Zonas que se incorporen progresivamente. En todas las oportunidades de formación se debe intentar contar con representantes de los diversos roles involucrados con la ejecución del proyecto, vale decir, los Promotores de Informática Educativa, sus apoyos pedagógicos y docentes que trabajen directamente con los estudiantes. De esta manera se podrá realizar la formación sin descuidar ninguno de los niveles de acción, y se aprovechan los aportes de las diferentes perspectivas presentes.


Esta estrategia de formación de los talleres iniciales, utilizará dos modalidades complementarias. Existirán encuentros presenciales en los que se desarrollarán actividades de formación y desarrollo intensivas. Estos encuentros serán complementados por actividades a distancia, desarrolladas sobre Internet, en las que se mantendrá un contacto más continuo y permanente, y donde habrá oportunidad de contextualizar la formación sobre la base de las experiencias “reales” y cotidianas de los grupos de trabajo.


Además de los objetivos específicos que tendrán, todas las actividades de formación que se realicen deben estar explícitamente diseñadas con una metodología coherente con la presente propuesta. Incluso cuando lo que se pretenda sea enseñar conceptos teóricos o aspectos técnicos de uso de equipos informáticos, estas experiencias deben contar con una forma de trabajar que modele ante los docentes la manera con la que se espera que ellos trabajen con los estudiantes. Partimos de la premisa de que los docentes enseñan como fueron enseñados y no como se les dijo que lo hicieran, por eso consideramos de vital importancia que todas las oportunidades de formación sean concebidas como ejemplos integrales y coherentes de la Propuesta Pedagógica de Integración de las TIC asumida por el movimiento. Por ejemplo, es preciso olvidar las “clases magistrales” en las que se dice como ser contructivista, para optar por experiencias de desarrollo constructivistas donde se trabaje esta manera de enseñar y aprender.


También se debe tener siempre presente la necesidad de motivar, continuamente, a los docentes para que incorporen los recursos informáticos a sus actividades docentes. Hay que tener cuidado de caer en la falsa premisa de que todos los miembros del movimiento Fe y Alegría están convencidos del valor de incorporar la tecnología como recurso, de hecho existirán resistencias de diverso tipo, desde las posturas hipercríticas que ven en la tecnología una amenaza de dominación trasnacional, hasta quienes se sienten intimidados por lo “costoso” y lo “complicado” de los equipos informáticos, o confundidos por lo novedoso del tema. Por esto es necesario que las actividades de formación y desarrollo incluyan el objetivo de motivar a los equipos de trabajos, presentando las razones que llevan a esta incorporación y justifican este Programa, así como los beneficios que recibirán los alumnos de Fe y Alegría.


Como estrategia de motivación se considera que sería interesante contar con materiales de justificación y motivación en diferentes medios, por ejemplo: video, folleto impreso, multimedia y World Wide Web.



[1] A través de la sistematización de los talleres y las experiencias. La instancia para la divulgación de estos materiales y experiencias es el portal de la Federación.


[2] Para los países que no imparten Educación Básica Primaria, es posible designar un docente de otras etapas, pues, aún cuando la Propuesta no incluye las consideraciones propias de Educación para el Trabajo, todo su contenido es aprovechable en cualquiera de las etapas de la Educación Escolar.